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Gestión ambiental, Sostenibilidad

Juventud y sostenibilidad: escuchar nuevas expectativas en la empresa

Publicado: 12 de agosto de 2026

El Día Internacional de la Juventud, que se celebra cada 12 de agosto, puede servir para hacerse una pregunta sencilla dentro de la empresa: ¿sabemos escuchar a las personas jóvenes que ya forman parte del equipo o que se incorporarán en los próximos años? No se trata de hablar de “la juventud” como si todas las personas pensaran igual. Se trata de prestar atención a preguntas que aparecen cada vez más en el entorno laboral: qué propósito tiene una organización, cómo toma decisiones, cómo cuida a las personas, qué impacto genera y si lo que comunica sobre sostenibilidad empresarial se nota de verdad en el día a día.

Escuchar sin convertirlo en discurso

Muchas de esas preguntas no aparecen en grandes discursos. Surgen en una reunión, en una conversación informal, en una propuesta de mejora o en una duda sobre cómo se hacen las cosas. Una persona joven puede preguntar por qué se imprime tanto, por qué no se mide mejor un dato ESG, por qué una acción social no se comunica internamente o por qué se habla de medioambiente sin revisar ciertos hábitos de consumo. Escuchar eso no significa cambiarlo todo de inmediato. Significa no cerrar la conversación demasiado pronto.

También conviene evitar una idea simplista: escuchar a las nuevas generaciones no es solo una cuestión de atraer talento joven. Puede ayudar a mejorar la cultura de toda la organización. Cuando alguien señala una incoherencia o propone una forma distinta de hacer algo, quizá está mostrando un punto que otras personas también ven, pero no siempre expresan. La cultura ESG se construye precisamente ahí: cuando las personas sienten que pueden preguntar, participar y entender cómo la sostenibilidad se aplica a su trabajo real.

Bajar la sostenibilidad al trabajo diario

Por eso, conviene que la sostenibilidad baje a situaciones concretas de compras, operaciones, recursos humanos, atención al cliente o relación con proveedores. No debería quedarse solo en mensajes generales. En esa línea, la formación y sensibilización puede ayudar a ordenar conversaciones internas y convertirlas en hábitos más claros. Escuchar a las personas jóvenes no consiste en adaptar un mensaje para parecer más sostenible. Consiste en abrir conversaciones útiles sobre cómo se trabaja, cómo se decide y cómo se comunica.