Eventos sostenibles: cuando disfrutar también implica reducir impacto
Publicado: 4 de septiembre de 2026
Un evento puede durar unas horas, pero empieza mucho antes. Antes de que llegue el público ya se han elegido materiales, proveedores, energía, transporte, montaje, limpieza y residuos. Por eso, hablar de eventos sostenibles no debería reducirse a poner contenedores el día de la celebración. La sostenibilidad se decide también en cómo se diseña, cómo se monta y qué queda cuando todo termina.
Pensar el impacto desde el principio
El certamen de escalada urbana Urban Climbing Comunidad de Madrid Torrejón 2026 se ha presentado como una “fiesta sostenible”, con medidas como reducir plásticos, utilizar magnesio de origen renovable procedente de residuos de la desalinización, mejorar la gestión de residuos, recurrir a electricidad renovable cuando sea posible y proteger el patrimonio urbano con instalaciones temporales que no alteren la arquitectura local. Más allá del caso concreto, la idea es interesante porque lleva la gestión ambiental al diseño del evento. No se trata de corregir después, sino de pensar desde el principio cómo reducir el impacto ambiental.
Menos usar y tirar
En la práctica, esto significa revisar plásticos de un solo uso, materiales reutilizables, envases, señalética, limpieza, consumo energético, agua, proveedores y transporte. MITECO vincula la economía circular con mantener productos y recursos en uso durante más tiempo y reducir la generación de residuos, una lógica muy aplicable a cualquier evento: usar mejor, tirar menos y evitar que el desmontaje deje más impacto que recuerdo.
También importa cómo se mueve la gente, cómo se comunica el evento y qué queda después. La movilidad sostenible puede empezar con algo tan básico como informar bien sobre transporte público, facilitar los accesos peatonales o reducir desplazamientos innecesarios de montaje. Naciones Unidas relaciona el consumo y la producción responsables con la necesidad de usar menos recursos y generar menos contaminación. En esa misma línea, la norma ISO 20121 plantea un marco para gestionar la sostenibilidad en eventos. En el fondo, la idea es sencilla: una actividad cultural, deportiva o empresarial puede disfrutarse igual y, al mismo tiempo, estar mejor pensada desde el punto de vista ambiental.